Abrigo en la silla de coche: por qué es peligroso

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Es enero, hace tres grados, el niño lleva un plumas hasta la nariz y lo sientas en la silla del coche, tiras del arnés hasta que queda tenso y arrancas. Todo parece correcto. Y no lo es: ese arnés, en un choque, va a comportarse como si estuviera cuatro dedos flojo. El abrigo en la silla de coche es uno de los errores más frecuentes en invierno y uno de los menos intuitivos, porque la silla parece bien puesta. Aquí tienes por qué pasa, cómo comprobarlo en tu propio coche en un minuto y cómo abrigar al niño sin correr ese riesgo.

Qué ocurre con el abrigo en un choque

Un abrigo acolchado, un buzo de nieve o un plumas están hechos de aire atrapado entre capas de tela. En reposo, ese aire ocupa varios centímetros y el arnés se tensa sobre él. En un impacto, la fuerza comprime el relleno en milésimas de segundo, el aire desaparece y el arnés queda separado del cuerpo todo lo que ocupaba el relleno. El resultado es un niño con un arnés flojo justo cuando lo necesita tenso: el cuerpo se desplaza hacia delante más de lo previsto, la cabeza recorre más distancia y, en los casos peores, los hombros se escurren por debajo de las cintas.

La guía «Sillitas de la A a la Z» de la DGT lo incluye entre los errores de uso: el abrigo, fuera de la silla. Los ensayos de choque de organizaciones de consumidores muestran el mismo fenómeno con maniquíes: con un abrigo grueso, el desplazamiento de la cabeza aumenta de forma notable frente al mismo ensayo con ropa fina. La DGT estima que más de un tercio de las sillas se usan mal, y en invierno el abrigo es una de las razones principales.

La prueba del abrigo, en un minuto

Hazla una vez con cada abrigo de invierno del niño y saldrás de dudas:

  1. Sienta al niño en la silla con el abrigo puesto, abrocha el arnés y ténsalo como siempre (no cabe más de un dedo).
  2. Desabrocha, quítale el abrigo y vuelve a sentarlo y abrocharlo sin tocar el regulador del arnés.
  3. Mira la holgura: si ahora cabe más de un dedo entre el arnés y la clavícula, o puedes pellizcar la cinta y coger tela, ese abrigo es demasiado grueso para ir dentro de la silla.

Con la mayoría de plumas, buzos y anoraks acolchados la holgura es de tres o cuatro dedos. Con un forro polar fino o una chaqueta de entretiempo, suele pasar la prueba.

Cómo abrigar al niño en el coche

La idea es sencilla: lo grueso, por encima del arnés, nunca por debajo.

  • Capas finas debajo: camiseta, jersey fino, forro polar delgado o chaqueta fina sin relleno. Con eso se abrocha y se tensa el arnés.
  • El abrigo, del revés por encima: una vez abrochado, se le pone el abrigo con los brazos por las mangas pero por delante, como una manta con mangas, sobre el arnés. Al llegar, se le da la vuelta en dos segundos. Es el truco más práctico para niños de 2 a 6 años.
  • Manta o saco para bebés: una manta por encima del arnés abrochado, o un saco de invierno específico para la silla, de los que van con aberturas para el arnés y sin nada entre la espalda del bebé y la silla. Los sacos de cochecito genéricos, que meten al bebé dentro de una bolsa gruesa, no valen para la silla salvo que el fabricante de la silla lo permita.
  • Fundas de invierno del propio fabricante de la silla: se colocan sobre la silla como un forro y van diseñadas para no interferir con el arnés.
  • Calentar el coche antes de salir en los días de más frío, si es posible, para que el rato hasta que el niño entra en calor sea corto.

Lo que no vale: cojines, reductores y accesorios «de invierno» que no sean del fabricante de la silla y que se coloquen entre el niño y la silla o entre el niño y el arnés. Cualquier cosa ahí cambia cómo trabaja el arnés y, además, anula la homologación.

En el alzador y con el cinturón

El mismo problema con el cinturón del coche: un abrigo grueso lo separa del cuerpo y, en un choque, la banda inferior sube de los muslos a la tripa y la superior se desplaza hacia el cuello. Con niños en alzador:

  • Abrigo abierto y cinturón por dentro, pegado al cuerpo, o abrigo fuera y manta encima.
  • Si el niño se duerme, el abrigo por encima como manta.

Y la regla vale para los adultos también, aunque en menor medida: el cinturón va pegado al cuerpo.

Tres situaciones típicas

  • Trayecto de dos minutos a la guardería. Es el que más tienta a dejar el abrigo. La mayoría de accidentes con niños ocurre en trayectos cortos y urbanos, simplemente porque son los más frecuentes. Manta encima, y listo.
  • Viaje largo en invierno con calefacción. Al cuarto de hora el coche está a 22 grados y el niño con un plumas suda; además de inseguro, es incómodo. Capas finas y una manta que se quita.
  • Bebé recién nacido en el portabebés. Se abrocha con un body y un pijama o una chaqueta fina, y se tapa con una manta por encima del arnés. Lo detallamos en silla de coche para recién nacido.

En resumen

El abrigo grueso convierte un arnés tenso en un arnés flojo en el momento del choque. Haz la prueba de la holgura con cada abrigo, viste al niño con capas finas, tensa bien el arnés y pon el abrigo o la manta por encima. Es un cambio de hábito de treinta segundos. El resto de errores frecuentes de instalación están en cómo instalar la silla de coche sin errores, y si dudas de si el arnés está a la altura correcta, en grupos y tallas de sillas de coche.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no se puede llevar abrigo en la silla de coche?
Porque el relleno del abrigo se comprime en un choque y deja el arnés con varios centímetros de holgura. El arnés que parecía tenso sobre el abrigo queda suelto sobre el cuerpo del niño, que puede salir despedido parcialmente de la silla o golpearse con más fuerza.
¿Cómo compruebo si el abrigo es demasiado grueso?
Abrocha al niño con el abrigo y tensa el arnés. Desabróchalo, quítale el abrigo y vuelve a abrocharlo sin tocar el regulador. Si ahora cabe más de un dedo entre el arnés y la clavícula, ese abrigo no puede ir dentro de la silla.
¿Y en invierno, cómo lo abrigo en el coche?
Con capas finas (camiseta, jersey fino, forro polar delgado), el arnés bien tensado y el abrigo o una manta por encima del arnés una vez abrochado. También valen los sacos y las fundas de invierno del fabricante que se ponen sobre la silla sin pasar entre el niño y el arnés.
¿Vale también para el alzador y el cinturón?
Sí. Con un abrigo grueso el cinturón del coche queda separado del cuerpo y sube hacia la tripa y el cuello en un choque. En el alzador, abrigo abierto y cinturón por dentro, o abrigo fuera y manta encima.

Fuentes

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